Leopoldo Zea abre una nueva discusión sobre el origen delser, de lo humano y lo universal. Hace referencia a Arnold J. Toynbee para señalar que tanto Hume, como Kant, Descartes O Platón, han dado a conocer que el ser y lo humano, es una expresión universal. Una expresión que encierra no simplemente a una comunidad o región en específico, sino al propio hombre. Ese hombre que se encuentra en todos lados, pero que tras el desarrollo histórico ha mostrado una exclusión y diferenciación de un hombre con el otro. Tal es el caso de las culturas apartadas a Occidente europeo, culturas como aquellas alejadas o que permanecen en la periferia de lo económico, político y social, y estas son las que arraigan un significado místico que prevalece como resistencia al eurocentrismo, los pueblos indígenas.
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domingo, 10 de abril de 2016
“EL PAÍS DE NADIE: DENISE DRESSER”. CÓMO DESENTENDER A MÉXICO.
En la novela de Tolkien, El señor de los anillos, el hobbit Frodo es un héroe renuente; Frodo no quiere asumir la tarea que le ha sido encomendada; Frodo preferiría quedarse en Shire y vivir en paz allí. En México muchos Frodos piensan así, actúan así, quieren desentenderse así. Prefieren criticar a quienes gobiernan en vez de involucrarse para hacerlo mejor; eligen la pasividad complaciente en lugar de la participación comprometida. Pero Frodo tiene la tarea de salvar a su país. Un hobbit insignificante destruye el anillo y un ciudadano mexicano puede hacerlo también. Como dice el mago Gandalf: “Todo lo que tenemos que decidir es qué hacer con el tiempo que nos ha sido dado”. Para México es tiempo de preguntar: ¿Y Frodo?[1]
Denise Dresser.
El cambio de siglo con sus diferentes matices, después de lo que representó la apertura del país a la globalización con el Tratado de Libre Comercio y la aparente carta de despedida del viejo nacionalismo –que emanó en su momento tras el Cardenato–, nos deja en tela de juicio la metamorfosis de la identidad nacional, así como del carácter y todo lo relacionado a la mexicanidad. Empero, como ya lo anunciaba Roger Bartra en la condición postmexicana, el nuevo siglo representa la etapa efímera para encontrar a un nuevo Ser mexicano, y de esta manera es preciso señalar si: ¿realmente la identidad que generó el viejo nacionalismo ha desaparecido?, ¿han surgido nuevos rasgos en la mexicanidad?
“LA JUSTIFICACIÓN DEL SER MEXICANO: EMILIO URANGA”.
[…] No es que nuestra filosofía se haya hecho mexicana, sino, por el contrario, es lo mexicano lo que ha “cuajado” decididamente en una dirección filosófica.Desde mis ojos insomnesmi muerte me está asechando,me acecha, sí, me enamoracon su ojo lánguido.¡Anda putilla del rubor helado,anda, vámonos al diablo!(Muerte sin fin, José GOROSTIZA.)[1]
Emilio Uranga.
Uno de los pilares del Grupo Filosófico Hiperión, nacido en la ciudad de México (1921-1988), fue impulsor de la búsqueda y significación del ser mexicano, asimismo con la publicación de su obra: Análisis del ser mexicano, comienza a cuestionar cuál es el ser mexicano, y a su vez mirar cómo se ha hecho de gran magnitud este debate en la mitad del siglo XX, y advierte que sería lamentable que solamente fuera una moda de época.
A CIEN AÑOS DE OCTAVIO PAZ INMERSIÓN A LAS PROFUNDIDADES DE “EL LABERINTO DE LA SOLEDAD”. EL OVILLO DEL POETA.
APROXIMACIÓN.
Nuestra pobreza es nuestra verdadera y única riqueza: la gente. Esa población desocupada, pasiva, ignorante, que nos parece una piedra atada al cuello, puede convertirse en brazos que trabajan e inteligencias que piensan. Si el almacén de proyectos históricos que fue Occidente se ha vaciado, ¿por qué no ponernos a pensar por nuestra cuenta, por qué no inventar soluciones? ¿Por qué no poner en entredicho los proyectos ruinosos que nos han llevado a la desolación que es el mundo moderno y diseñar otro proyecto, más humilde pero más humano y más justo?[1]
Octavio Paz.
Con mi pluma, libreta y libros a cuestas, me adentraré en las profundidades delLaberinto de la Soledad y correré el riesgo de encontrarme, encontrar al otro, al ser que me habita, sin importar que posiblemente mis temores o defectos lleguen a desdeñarme. Sin embargo, vale la pena correr el riesgo.
Tal vez mis palabras queden cortas, rezagadas, o mi conocimiento se aproxime al de la vida cotidiana u ordinaria, pero es importante rescatar al ser que ilustra Paz, así como importante es aceptar la crítica, realizar una propia, generar un autoconocimiento y no apartarse de lo que mi disciplina, la Ciencia Política ha ignorado y negado, la del Ser mexicano y nuestra realidad. Ya el poeta Paz expresaba que: “una obra de arte o una acción concreta definen más al mexicano –no solamente en tanto que lo expresan, sino en cuánto, al expresarlo, lo recrean– que la más penetrante de las descripciones”[2].
EL MEXICANO FRENTE A LA ODISEA MUNDIALISTA Y CONTRA SUS FANTASMAS.
“Lucha de un alma contra un cuerpo. Y, lo que es más grave, de un alma sin cuerpo, porque no se concilia el uno con el otro”[1].
Leopoldo Zea.
El Mundial pasado en Brasil además de dejarnos contradictorios sabores de boca como mexicanos al ver a nuestra selección desempeñar un papel completamente digno de orgullo, a pesar de que los viejos atavismos y fantasmas de nuestra cultura se manifestaran en el último partido de octavos de final frente a la selección holandesa, muchas cosas quedaron para la reflexión.
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