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viernes, 8 de abril de 2016

UN PASEO POR LA MODERNIDAD. PARTE III. ¿CÓMO AFECTA LA CRISIS DE LA MODERNIDAD A LA CIENCIA POLÍTICA?

¿CÓMO AFECTA LA CRISIS DE LA MODERNIDAD A LA CIENCIA POLÍTICA?[1]

Tras la crisis que presentó la modernidad y su desarrollo en la historia, comenzaron a contaminarse  distintos factores, que a su vez eran planeados para brindar el bienestar social, es así como gran parte de la ciencia quedó completamente obsoleta para los distintos países o regiones lejanas al Occidente de Europa, si la modernidad se pensaba mundial ésta dejaría de serlo y se convertiría cada vez más elitista o preferentemente “sedentaria” al lugar donde originariamente fue su inicio.
La modernidad al ser completamente inadaptable para todas las partes del mundo, provocó también que las ciencias sociales sucumbieran, plagándose de incoherencia e ineficiencia, incapaces de proporcionar algún beneficio en regiones como en Latinoamérica y, en especial, México.

UN PASEO POR LA MODERNIDAD PARTE II CRISIS MODERNA.

¿QUÉ ES LA CRISIS DE LA MODERNIDAD?[1]

ImagenDespués del esplendor del “triunfo de la luz sobre la oscuridad”, de la razón sobre el conocimiento “mítico” y religioso, que pudo ser capaz de vencer al “fanatismo social” rompiendo con las “cadenas” de imposiciones que sofocaban el progreso y desarrollo del hombre junto con la ciencia, el triunfo de la modernidad no llegó a “florecer” como se planteaba en primera instancia.
Se ha engrandecido el triunfo de la ilustración haciéndolo propio para todos, como si todos hubiesen sido parte de esta liberalización del hombre y del triunfo histórico que representó, sin embargo, esto no fue así, este triunfo ha sido, como ya mencionamos, la luz de “algunos”, que lucharon incansablemente por encontrar la verdad, de aquellos que defendieron la razón y que fueron hombres modernos, de quienes pudieron romper con las cadenas de la prisión tortuosa que los mantenía en la senda del ocaso, la modernidad así como floreció y triunfó en el Occidente de Europa fue como una “flor extraña” que no pudo “florecer” en otros lugares.