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miércoles, 27 de abril de 2016

Economía política. Recuento del pasado y el conflicto actual.


 “[…] para conservar o transformar el mundo es necesario haberlo entendido antes”Norberto Bobbio (2003: 88).




La desigualdad del pasado como constante del presente en el Estado y la economía.

El problema de la desigualdad es algo que nos remonta a tiempos inmemoriales, y que está altamente ligado al terreno de lo político. En la génesis de la conformación estatal, personajes como Aristóteles sembraron la eterna discusión sobre la desigualdad, ya que al concebir la existencia de gobernantes y gobernados se asumió qué tanto puede el hombre ser partícipe de las cuestiones estatales. A su vez, justificó la desigualdad como una condición natural inherente del hombre, tal fue el caso de la esclavitud, lo político y lo civil, hasta anclarse en la concepción económica de facto, ya que aseguró lo siguiente:

[…] la igualdad parece derecho común, y sin duda lo es, no para todos, sin embargo, sino sólo entre iguales; lo mismo sucede con la desigualdad; es ciertamente un derecho, pero no respecto de todos, sino de individuos que son desiguales entre sí (Aristóteles, 2001: 106).

Asimismo, no es casual ver que lo político ha definido históricamente el campo de batalla de las luchas sociales entre quienes poseen riquezas o el capital, y quienes intentan subsistir mediante la fuerza de trabajo, a sabiendas que desde la génesis organizacional del hombre, la toma de decisiones fue un ejercicio de poder que se concentró en las clases altas que tenían la subsistencia óptima; es decir las condiciones económicas adecuadas para involucrarse de lleno en el ejercicio del gobierno.

viernes, 8 de abril de 2016

UN PASEO POR LA MODERNIDAD. PARTE III. ¿CÓMO AFECTA LA CRISIS DE LA MODERNIDAD A LA CIENCIA POLÍTICA?

¿CÓMO AFECTA LA CRISIS DE LA MODERNIDAD A LA CIENCIA POLÍTICA?[1]

Tras la crisis que presentó la modernidad y su desarrollo en la historia, comenzaron a contaminarse  distintos factores, que a su vez eran planeados para brindar el bienestar social, es así como gran parte de la ciencia quedó completamente obsoleta para los distintos países o regiones lejanas al Occidente de Europa, si la modernidad se pensaba mundial ésta dejaría de serlo y se convertiría cada vez más elitista o preferentemente “sedentaria” al lugar donde originariamente fue su inicio.
La modernidad al ser completamente inadaptable para todas las partes del mundo, provocó también que las ciencias sociales sucumbieran, plagándose de incoherencia e ineficiencia, incapaces de proporcionar algún beneficio en regiones como en Latinoamérica y, en especial, México.